rseRevisando las últimas tendencias en la gestión empresarial en sus distintas áreas (recursos humanos, procesos, marketing, estrategia, etc.), modelos que actualmente se consideran novedosos y rompedores, resulta que simplemente son buenas maneras de hacer.

Me explico. Hablemos por ejemplo del mayor activo de toda empresa, los trabajadores. No hace tanto, se comenzó a escuchar esta idea, que en algunos casos incluso ha acabado recogida en su balance de forma indirecta. Muchos directivos han entendido que empleados/as felices conllevan innumerables beneficios que repercuten directamente en la cuenta de resultados: reducción del número de bajas y del absentismo, optimización del tiempo de trabajo,   potenciación de ideas innovadoras, disminución de conflictos, etc.

Es decir… considerar a nuestros trabajadores como personas, en mayúsculas, es bueno para la empresa. Me recuerda a una frase que seguro muchas mamas y papas dicen día sí , día también a sus pequeños: “hijo, hija, haz las cosas bien”.

Cambio de área. Vayamos por ejemplo al área de distribución y logística. ¿Cuál es la máxima hoy en día? Reducción de stocks con el objetivo de que la demanda tire de la producción y no viceversa. Bien. Veámoslo desde esta perspectiva ético – moral de la gestión empresarial.

Reducir stocks, implica una aprovechamiento de espacio de almacenamiento, por tanto, evita la construcción de nuevas infraestructuras, reduce sobrestocks que en algunos casos acaban sin comercializarse… según los teóricos, estamos optimizando recursos. Según un planteamiento ético, seguimos un comportamiento sostenible con nuestro medio ambiente… “hijo, hija, haz las cosas bien”.

¿Sabíais que ya hay empresas que siendo de distinto sector, comparten medios de transporte para la distribución de sus productos con el objetivo de optimizar los envíos?  “Galletas golosas” (ficticio), debe suministrar a uno de sus almacenes logísticos un pedido que solo ocupa medio camión. El directivo toma la decisión de optimizar el envío hablando con otra empresa que también provee a ese almacén para completar la carga y distribuir costes”. ¿Pero de qué estamos hablando en realidad? ¡ De economía colaborativa ! “hijo, hija, haz las cosas bien”.

Si hablamos de marketing y comunicación… son muchas las que apuestan por contar qué y cómo lo hacen a través de memorias de actividades, financiera, de RSC, medioambiental… parece que los clientes valoran esta transparencia, mucho más otros posibles inversores. Philip Kotler, gurú del markenting, dio un giro no hace mucho tiempo… las empresas tienen que pensar en sus clientes, satisfacer sus necesidades… ya sabéis, “hijo, hija, haz las cosas bien”.

Bajo mi punto de vista la empresa está cambiando ligeramente el rumbo… y ¿nosotros? ¿los clientes? ¿Consumimos responsablemente? Hagamos las cosas bien, porque en definitiva, aún conservamos una pequeña cuota de poder y capacidad de elección para discriminar qué empresas merecen de nuestro cada vez recurso más limitado, el dinero.

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