Frío en las aulas valencianas
Fran. alumno del Instituto de Enseñanza secundaria Vila-roja de Almassora, en Castellón, fotografió a sus compañeros recibiendo clase con mantas. “Hacía tanto frío, y la calefacción no iba, que dijimos de hacer una foto en plan reivindicativo”.
Del móvil a facebook, de facebook a los medios, de los medios a otras tantas personas que viviendo casos similares, publicaron sus frías experiencias en distintas redes sociales. Ya pueden contarse más de 45 casos (según una lista creada por Compromís) en toda la Comunidad Autónoma.
Y no, no se ha roto inesperadamente la calefacción en todos ellos. Los impagos del Consell imposibilitan su puesta en marcha, tan sencillo y tan dramático.
¿Pero cómo es posible llegar hasta este punto y que no se mueva ni un sólo responsable político de su sitio? ¿No hay culpa ni culpable? ¿Es la crisis? ¿El último campeonato de fórmula uno? ¿Ha sido un golpe de mala suerte? ¿Quizá algún que otro milloncejo echado a perder?
Es culpa nuestra, está claro. Yo lo acepto, y como tal, apruebo todas las medidas que considere el Ejecutivo para compensar el balance de las cuentas Autonómicas y del Estado.
No ha habido más responsables que nosotros, está claro. Lo entiendo, y asumiré gustoso cualquier pérdida de servicios (educación, sanidad, servicios sociales, etc.) devenida del más que necesario ajuste presupuestario.
Desde aquí, quiero pedir disculpas a todos aquellos que no han gestionado bien el dinero público, porque en realidad, la deuda acumulada, no tiene nada que ver con ellos… no quiero que lleven esa losa sobre sus espaldas. En realidad, nosotros hemos encendido la mecha… sin ir más lejos, a mí se me ocurrió hace algunos años comprar un piso de70 m2, de segunda mano, sin trastero, pero con garaje, eso sí.
Lo reconozco, me endeudé (hipotequé) Y lo hice sabiendo que el piso, era un capricho, una pijería que con el tiempo, sólo me iba a traer desgracias…
También lo reformé. Sí, sí, como oyen. Y además, de vez en cuando, viajo (esto no se lo cuenten a nadie)
Estoy muy arrepentido. También lo están, seguro, los chicos y chicas que se llevan mantas al instituto… porque en el fondo, saben que la culpa de que no haya calefacción es de ellos mismos.
Sin embargo, hay una importante diferencia entre ellos y aquellos que les han llevado a pasar frío en clase. Los primeros ya han adquirido un mínimo sentido de la justicia, porque entienden que cuando no estudian, suspenden. ¿Qué ha pasado con los segundos estos últimos tiempos?
El dinero público mal gestionado son puestos de trabajo, son cargas impositivas.
Creo que hemos llegado a un punto de asombrosa frialdad ante la cantidad de manos y guantes que entran en nuestros bolsillos últimamente. Tanto, que ni siquiera nos damos cuenta de ello…
Quiero hacer un ejercicio sencillo que seguramente no sea todo lo exacto que debería, pero que en todo caso, seguro es aclarador.
Sabemos que, por ejemplo, “el aeropuerto sin aviones de Castellón ha gastado 30 millones en publicidad”. Bien. Hasta ahí una de estas noticias que por habituales, a uno sólo le hacen sentir como mucho un pequeño escalofrío, quizá alguna nausea, aunque lo habitual sea irse inmediatamente a la sección de deportes , sociedad o a las necrológicas, lugares donde todo sigue cierta armonía y equilibrio (por extraño que parezca escucharlo, así es)
Pero por un instante, detengámonos en el aeropuerto y cojamos la calculadora. ¿Nos hemos parado a pensar cuántos puestos de trabajo hubieran supuesto esos 30 millones tirados a la basura? Y más todavía ¿cuánto le corresponderá pagar – en este caso – a cada valenciano? Aunque seguramente, ante esta última cuestión, quizá no todo se salde con una subida de impuestos, sino también (y sobre todo) con una pérdida de calidad de los servicios públicos (un ajuste presupuestario).
Sé que no es tan sencillo como coger 30 millones y dividirlo por el salario medio de un español (más menos 22.501 € brutos)… No pero sí. Será una manera sesgada de utilizar una cifra, ok. Al menos en esto, vamos a hacerlo a su estilo (el de algunos que otros gestores políticos)
30.000.000 €/ 22.500 € = 1333 personas trabajando todo un año.
Sabemos que el coste total del aeropuerto ha rondado los 150.000.000 € que / 22.500 € = 6666 personas.
Por cierto… enla Comunidad Autónoma de Valencia viven unas 5.100.000 personas. A 30 € por barba. ¿No es mucho no? Empiecen a sumar.
Ahora, vayamos haciendo lo propio con las cifras que día sí, día también, nos golpean al abrir un periódico… ¿el resultado? Es posible que ninguno… quizá sigamos tan anestesiados como parecemos estar.
Hasta que no tengamos nada que perder… o nada en propiedad… o sujetos a deudas generacionales (casi casi “esclavitud” encubierta)… entonces, quizá, nos entren ganas de ponernos de acuerdo para hacer algo, aunque simplemente sea manifestarnos (no sé yo si me habré excedido… quizá una manifestación sea demasiado)
Sin palabras, sinvergüenzas, sin futuro.
“Josep Prat Domènech, el presidente del Instituto Catalán de la Salud (ICS) —empresa de la Generalitat que gestiona unos 400 centros sanitarios de titularidad pública— e impulsor del plan que prevé trocear y abrir al capital privado esta empresa pública, compagina este cargo con la vicepresidencia de USP Hospitales, uno de los mayores grupos sanitarios privados de España.”
Lo dicho. Sin palabras, sinvergüenzas y sin futuro. Gracias, muchas gracias por tomarnos por estúpidos y convencernos de que lo somos.
No pienso escribir más hoy. Tengo náuseas después de haber leído el párrafo con el que se introduce esta entrada. Con todo el cariño, que se vayan a la mierda.
EEUU aumenta de nuevo su techo de deuda
Según Expansion.com, la “Casa Blanca tendrá que requerir esta semana un
nuevo aumento del techo de la deuda por valor de 1,2 billones de dólares por tercera vez en lo que va de año, indicaron hoy funcionarios del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.”
Así, contando con que sean aprobados, este incremento aumentará el tope de deuda hasta los 16,4 billones de dólares.
Mira que yo, de esto, entiendo poco pero… ¿podría alguien explicarme cómo y cuándo será posible que esta deuda, más la del resto de países, empresas, entidades financieras, particulares… sea satisfecha?
Lo de menos, que también, es comprobar cómo países como el nuestro tiene que dejar riñón y medio en depósito para conseguir dinero, mientras al mismo tiempo nos tiran de las orejas, cuando aquí los vecinos al otro lado del charco, no tienen ningún tipo de problema (¿y las agencias de rating?) para hacerlo.
Sigo sin entender nada. Y si tiene explicación, no va a ser razonable ni justa. Prefiero no escucharla.
Pero, siguiendo con mis devaneos económicos… ¿de verdad alguien cree todavía que esta deuda va a ser devuelta tan sólo sacando a pasear la fábrica de dinero? No acabo de ver cómo, salvo eso sí, dejando absolutamente de lado el estado de bienestar (cada vez más pequeño), para pasar a otro más esclavo y perverso en el que poco a poco puedan ir absorbiéndonos.
… 16,4 billones de dólares… oye, que no se me va de la cabeza la dichosa cifra. Que por cierto, dividida entre los 300 millones de habitantes, le corresponden a cada uno dolar arriba, dolar abajo, unos 50.000. Que oye, tampoco es tanto.
No tengo muy claro si el resultado de esta sencilla división es representativo. Ahora, si así fuera, y me llamara Mike, yo me echaba a temblar.
Sentido Común
En definitiva… ahí debemos llegar en cada una de nuestras decisiones. Nos enredamos en conversaciones superficiales en las que divagamos acerca de los flecos, restos o enredos de lo realmente esencial.
Aquí el problema no es el color, sino qué es lo que vas a pintar. No es la fragancia, sino a quién va a acompañar. No es la melodía, sino el argumento de la película que quiere ensalzar.
Sin embargo, solemos detenernos en el color, en la fragancia o en la melodía… y nos quedamos tan lejos de lo realmente importante…
Bonus, hipotecas, déficit, productividad, eficacia, deuda, bancos, impuestos… bien, pero… ¿alguien se ha parado a pensar si todos estos colores, fragancias o melodías son el problema? Porque quizá, no sean sino síntomas de que el sistema, lo que hay debajo, no está funcionando, no funciona.
Y no funciona pero no nos queda otra que participar de ello. ¿Qué hacer si no? O me hipoteco, o alquilo, o vivo okupando, o bajo un puente. No hay más… porque tendremos que vivir, pero… ¿así? ¿Así es cómo queremos vivir?
Creo que estamos verdes de cojones, a pesar de todo lo que hayamos evolucionado… lo seguimos estando. Ni siquiera para probarnos, porque seguimos ácidos e impertinentes. Pero no siempre, porque hay brotes verdes… pero, son tan pocos.
Sigo pensando que la base que nos sostiene no es sólida. Tampoco sé muy bien cómo llamarla… ¿capitalismo? ¿liberalismo? ¿desarrollo exacerbado? Como nos lo quieran vender… busquen ustedes la palabra.
Está claro que no funciona… y no lo hace en tanto siguen muriendo, malviviendo, sufriendo, luchando por lo esencial… millones de personas. Hablo de personas. PER-SO-NAS. Como tú y como yo. Respecto a esta justificación (todo esto del hambre, los niños esclavizados, guerras, y el largo etcétera que va detrás), me preocupa que quien la lea ya se haya acostumbrado a hacerlo en demasiadas ocasiones, y por ello, la encuentre vacía de contenido.
Hemos llegado a un punto muy peligroso como gran “manada”. Ya no lo somos, ni siquiera sé si lo fuimos en alguna ocasión. ¿Hemos perdido la capacidad de sufrir por el dolor ajeno? Muchos animales, mantienen esa cualidad. Quizá por puro instinto de supervivencia, por muy egoísta que sea, pero ahí la tienen. ¿Y nosotros? Todo lo que sale de nuestras cuatro paredes, queda tan lejos…
Y esto va para aquellos o aquellas que lleguen aquí con motivaciones llenas de curiosidad… esto no tiene nada que ver con la anarquía o el desorden… es cuestión de sentido común. Y eso, amigos y amigas, es lo que solemos perder por el camino.
Medio kilo de sentido común, no más, es lo que necesitan aquellos que toman decisiones importantes. Importantes son aquellas que afectan a muchas personas. Hablo de los de siempre.
Eso sí, también del resto, y ahí vamos todos dentro del mismo paquete.
Una agencia de rating global recomienda al Gobierno que “sorprenda” a los inversores
La agencia de calificación de riesgos Fitch afirma en una nota publicada hoy que el nuevo Gobierno español tendrá que “legislar para tomar medidas adicionales con vistas a cumplir con los objetivos de déficit fijados en el Plan de Estabilidad”
Además, destaca que el resultado de las elecciones abre “una ventana de oportunidad”, y que gracias a la mayoría absoluta, el ejecutivo deberá de ” sorprender positivamente a los inversores con un ambicioso y radical programa de reformas estructurales y fiscales”.
Quizá sea yo que no entienda, pero… ¿Cómo tienen bemoles a soltar tan claramente y sin ninguna vergüenza ese tipo de “consejos”?
Ya no es que los mercados estén nerviosos, desconfiados o expectantes… es que ahora, tenemos que “sorprenderles”, entusiasmarles, hacerles saltar del sitio, dejarles boquiabiertos mediante unos cuantos trucos de magia…
Trucos serán muy parecidos al de “ahora lo ves. Ahora, ya no lo ves”. Porque para hacerlos vibrar de placer, tendremos que desandar, retroceder y perder parte o mucho de lo avanzado como país encaminado a conseguir un estado de bienestar.
Entonces, cuando cierren algún que otro hospital, se reduzcan las ayudas por servicio o económicas previstas enla Leydela Dependencia, se incrementen las listas de espera en centros de salud, especialidades y quirófanos, nos vuelvan a incrementar la edad de jubilación, disminuya la calidad del sistema educativo… sólo entonces, quedarán enloquecidos los inversores.
“¡Bravo!”, nos dirán los mercados. “¡Qué bien estáis haciendo las cosas!”, aplaudirán mientras se llenan los bolsillos a nuestra costa. Nosotros, ladraremos, supongo. Contentos, moviendo el rabito, felices y siempre fieles a pesar de que nos pateen el lomo de vez en cuando.
Y ¡ojo!, no me malinterpretéis. Estas palabras no vienen ahora por el color del nuevo Gobierno. Al contrario. De haber sido rojo, estaría escribiendo exactamente lo mismo.
Qué mal hemos hecho las cosas amigos, qué mal.
Los mercados sienten cosas.
“Los mercados no esperan”
El presidente del PP, Miguel Arias Cañete, en relación a los plazos habituales para el traspaso de poderes, ha abogado esta mañana en la SER por ”pasar por encima de los requisitos legales” porque “los mercados no esperan a que se constituyan las Cámaras y se nombren ministros”.
“El mercado estaba muy nervioso”
En relación a la crisis de la deuda en EEUU, según el Diariomontañes.es, ayer lunes ”el mercado estaba muy nervioso ante el temor a que republicanos y demócratas no lleguen a un acuerdo sobre un plan de recorte de deuda con vistas a la próxima década”.
“La deuda causa desconfianza en el mercado”
Según El Mundo, “la deuda francesa causa desconfianza en el mercado de bonos debido a los temores por el contagio de la crisis de deuda, que parece afectar a todos en la zona euro salvo a Alemania”
¡¡ Pero si la solución la tenemos delante de nuestras narices ¡! Hablemos con este tal mercado, o esos que se hacen llamar mercados.
Sentémonos a explicarles que no hay para tanto, que se preocupan sin motivo. De hecho, podríamos aprovechar para recordarles todas sus meteduras de pata, esas que en su día tuvimos que solucionar entre todos.
Aprovechando el café, deberíamos intentar que se pusieran en nuestra situación y pedirles algo de calma. ¿Pero qué prisa tienen? No lo entiendo… tanto tiempo dando, dando y dando … y resulta que ahora, se han dado cuenta de que se les fue la mano.
Se ve que no tienen nada claro que vayan a recuperar esos ahorrillos, esos que con tanto esfuerzo nos prestaron. Por eso ahora la urgencia. Bueno… es comprensible.
El caso es que esos que están sentados frente a nosotros y se hacen llamar “mercados”, no son tantos… más bien poquísimos. Sin embargo, a mi lado, somos el resto.
Y el resto, somos Todos. Y a pesar de eso, tenemos que tranquilizarlos, pedirles confianza, demostrarles obediencia…
Anda… que menuda panda estamos hechos.
21 N. Cada persona, ¿un voto?
De una manera más o menos justa, hemos decidido. Sinceramente no sé muy bien todavía el qué, pero ya está hecho.
Hizo bien Mariano en ser absolutamente ambiguo y poco preciso en la exposición de su programa electoral… porque realmente, poco margen de maniobra va a tener. Los mercados así lo dictan, los gobiernos así lo acatan, de un color y de otro. Los pequeños, todavía no entendemos muy bien cómo nos han llevado hasta el borde del precipicio.
En cualquier caso, por no aburrir con la misma canción, traigo aquí un gráfico que me ha encantado. La información.com ha calculado qué hubiera pasado si un voto, fuera un voto… o lo que es lo mismo, qué sería de nosotros si no hubiera circunscripciones electorales ni se aplicara la ley D’Hondt.
A ver cómo les explican ustedes a los votantes de UPD, por ejemplo, que para conseguir cada uno de sus escaños han sido necesarios 280.000 votos, cuando para hacer lo propio el PSOE o PP sólo han requerido unos 60.000.
20 Noviembre. Elecciones Generales
En tan sólo unas cuantas horas, abrirán los colegios electorales. Casi 36 millones de españoles estamos “llamados a las urnas” para votar, decidir, expresar nuestra voluntad respecto al camino que ha de seguir nuestra nación los próximos cuatro años.
Un gesto, un papel, una urna, quizá no más de 20 segundos, determinarán nuestro devenir hasta el 2016, si los mercados lo permiten, claro está. Pensado fríamente, da respeto … ¿o no?
No me digan que no es un dislate que semejante decisión únicamente se pueda tomar cada cuatro años años, sin a penas capacidad de revocación, otorgando la libertad casi absoluta a determinados señores y señoras para hacer en nuestro nombre, cuando cada vida es mucho más que un voto.
Atravesamos senderos demasiado angostos como para permitirnos dejar en manos de unos pocos el destino de tantos. Y si esta es la forma, no me queda otra opción que dudar de ella. Quizá sea la menos mala, quizá. Pero eso no justifica que sea la adecuada.
Mañana, en tan sólo unas horas, nos enfrentamos a una decisión crítica. Aceptamos el sistema tal y como está establecido, o manifestamos nuestra inconformidad.
Porque no será un día festivo en el que celebrar la democracia, nuestro derecho a elegir… sino que en realidad, muchos acudimos apesadumbrados y algo acogotados por la situación que nos va a tocar torear los próximos años.
También convencidos, al menos así es mi caso, de que votemos a quien votemos, quienes nos gobiernan de hecho son los mercados… y si tienen dudas, tan sólo hojeen los periódicos.
Ahora, los mercados se “ponen nerviosos, desconfían, exigen medidas, recortes o eficiencia presupuestaria”. Ya ven. Hace tan sólo tres años, su ambición desmedida hizo que los estados se endeudaran para sacarlos a flote. Ahora, como no, obligan a los ciudadanos de muchos países a ajustarse el cinturón para asegurarles su supervivencia y continuo engorde.
Mañana, mucho me temo, que nada va a cambiar… porque no sé muy bien cómo, nos han convencido de que esta es la única manera en la que podemos sobrevivir, cuando no es así. Al contrario.
Nuevo escándalo “financiero”. Con una pensión vitalicia de 370.000 €, se apunta al paro.
Según el País, “la ex directora general de la Caja del Mediterráneo (CAM), María Dolores Amorós, que pactó una pensión anual vitalicia de 370.000 euros, se ha apuntado como desempleada en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo.”
La misma que un año antes de ser despedida, se “autofijó” un sueldo de 593.040 euros. Porque, seguramente, aún sabiendo de la situación de la Caja y todo lo que estaba por venir, ella pensó, “qué narices, me lo merezco… que de tonta no tengo un pelo”.
Responsabilidades… lo dicho, lo escrito. Ninguna. Están intentando convencer a algún que otro ex ejecutivo que las hizo similares en Novacaixagalicia… pero hasta ahora, sólo lo han conseguido con uno. Con los otros tres, la cosa está cuesta arriba.
Todo esto ha generado una fuerte repulsa social, obviamente. Una muestra más de que incluso este tipo de tropelías indignas de cualquier persona relativamente honrada, son finalmente deglutidas por todos sin más remedio que el pataleo. Y suerte, que nos queda eso.
Quizá lo razonable hubiera sido que los clientes hubieran sacado todo el dinero disponible (no mucho más del 5% del total…esto también se las trae), para minutos después darnos cuenta de que el sistema está establecido de tal forma, que al final, los primeros perjudicados no son ellos (los bancos)… somos nosotros (los clientes).
Quizá un banco público no sea la mejor solución. Pero sin duda es la mejor. Este tipo de cosas no hubieran ocurrido. Tampoco otras barbaridades como leer que con los fondos de pensiones de media Nueva Zelanda están comprando deuda italiana, por ejemplo (¿realmente los clientes de ese fondo están informados de ese tipo de cosas?)
Así que amigos y amigas… calentado motores para el 20 N. Y hace mucho tiempo, y siguen demostrándomelo, que ni el PP ni el PSOE son alternativa, porque siguen siendo lo de siempre. Es decir, el motivo por el que hemos llegado aquí.


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